EL JUEVES DE SOFÍA

Escribir es escapar

La intuición – Sección 3

La intuición, como vimos en el apartado anterior, es el método del pensamiento filosófico y mas aún de la filosofía moderna.

Descartes fue fundamental en la filosofía moderna, ya que fue el primero en hacer de la intuición el método primordial de la filosofía.

¿Qué es la intuición? ¿En qué consiste? Es el medio para llegar al conocimiento de algo y que, además, se contrapone con el conocimiento discursivo. Entonces, podemos decir, que hay una contraposición entre el método discursivo y el método intuitivo.

Con respecto al método discusivo, podemos aclarar que proviene de la palabra “discurrir” y la palabra “discurso”. Estas dan la idea de una serie de actos o serie de esfuerzos, en las cuales, quieren llegar a captar la esencia o la realidad de el objeto.

Son tesis que son contradichas o discutidas para luego llegar al concepto final, mediante nuevas tesis o afirmaciones. Es, por consiguiente, un método indirecto. Comprende distintos puntos de vista hasta abrazar un concepto final.

En cambio, el método intuitivo, consiste en un acto único del espíritu, que se lanza sobre el objeto para determinarlo por medio de una visión del alma, es decir, la intuición va directamente al objeto y se obtiene un conocimiento inmediato sobre el objeto. Mientras que, por medio del discurso, se obtiene un conocimiento mediato. Es importante aclarar aquí, que la intuición viene de la palabra “intuir”, que significa ver en latín, es decir, es la visión o la contemplación de algo.

¿Existen las intuiciones? Existen. Como por ejemplo, la intuición sensible que es una comunicación inmediata entre mí y el objeto. Pero esta intuición sensible no es la que se debe basar el filósofo y aplicar al sistema filosófico, porque no se aplica mas que para los objetos que son percibidos por los sentidos. Solo debe ser aplicadas a situaciones que por medio de sensaciones nos son inmediatamente dados. El filosofo debe tomar como objeto de estudio objetos, es decir, objetos no sensibles. Pero, además, otras de las razones por la cual éste no debe tomar la intuición sensible, para su objeto de estudio, y es que ésta no nos da conocimiento, porque se dirige a un objeto singular, es decir, tiene carácter individualista, porque no se dirige más que para ese objeto en particular que esta delante de mí.

Sin embargo, existe otra que es la intuición que es la intuición del espíritu, o sea, cuando yo aplico mi espíritu para pensar ese objeto: “que una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo”, veo sin necesidad de demostración (la demostración es discurso y conocimiento discursivo). Aquí, es importante aclarar que, se crea un principio de contradicción.

Paso a explicar, cuando yo digo que el color rojo es distinto al azul, esta diferencia la veo con la visión, directa o indirectamente del espíritu. Es decir, aquí podemos apreciar que la intuición no es sensible, porque podemos decir que es sensible la intuición del rojo, como también la intuición del azul, pero la intuición de diferenciar a estos (la intuición de que el rojo es diferente al azul) ya no sería una intuición sensible, porque la “diferencia” no es un objeto sensible, como el azul o el rojo en particular.

En cambio, con la intuición espiritual, percibimos e intuimos directamente formas del objeto: el ser mayor o el ser menor, el grande o el pequeño, azul o rojo, el poder ser y no poder ser al mismo tiempo, etc.. Todas estas son formalidades. Entonces, podemos comprender que la intuición espiritual, es una intuición puramente formal. Si no hubiera otra en la vida del filósofo, mal parado andaría el filósofo, es decir, que si no tuviera intuiciones formales, no podría construir su filosofía, ya que con puros formalismos no se puede penetrar en la esencia, en la realidad misma de las cosas.

Pero hay, además, otra intuición que no es puramente formal y es la intuición real. Ésta penetra al fondo mismo de las cosas, llega a captar la esencia, existencia y consistencia. Ésta aplican los filósofos y no es una simple intuición espiritual, sino mas bien una intuición espiritual de carácter real. Ésta ultima se contrapone con la formal. A su vez, la intuición real se divide en tres clases y que predomina en el filosofo: La actitud intelectual, la actitud emotiva o la actitud volitiva.

La primera actitud, es el esfuerzo por captar directamente la esencia, o sea, el objeto. La segunda actitud, no es captar ese objeto, sino mas bien el valor del objeto, lo que el objeto vale. La tercera actitud, no se refiere ni a la esencia ni al valor, sino que se refiere a la existencia, a la realidad existencial del objeto.

La intuición intelectual la podemos encontrar en Platón, en Descartes y en filósofos idealistas, como por ejemplo alemanes, Schelling y Schopenhauer. La intuición emotiva la encontraremos en Plotino, San Agustín y Santo Tomás, además, en Espinosa y Hume. Y por ultimo, la intuición volitiva la podemos encontrar en Fichte.

En la filosofía contemporánea la intuición constituye el método más acertado en el sistema del pensamiento filosófico. Podemos encontrar hasta tres modalidades en el uso del método de la intuición. Una es la que practica Bergson, la otra es, la que practica Dilthey y, la ultima es, la que practica Hursserl.

Para Bergson, la filosofía no puede tener otro método que la intuición, dice que cualquier otro método que no sea la intuición falsearía la actitud filosófica, porque contrapone la actividad intelectual y la actividad intuitiva. Para éste, la actividad intelectual consiste en hacer lo que hacen los científicos, es decir, concite en hacer lo que hacen los hombres en la vida ordinaria, consiste en tomar las cosas quitas y estáticas, descomponerlas y recomponerlas, como el el relojero que descompone y recompone un reloj. Para Bergson este aspecto de a realidad que el intelecto, la inteligencia, es el aspecto superficial y falso de la realidad. Podemos decir entonces que la intuición es, para éste filosofo, la labor de oponerse al intelecto, el pensamiento. Intelectual es el pensamiento, explica. Por ello, dice que la metáfora literaria es el mejor instrumento para la expresión filosófica. El filósofo no puede hacer definiciones porque las definiciones se refieren a lo estético, a lo quieto, a lo inmóvil, a lo mecánico y a lo intelectual.

La intuicion en Dilthey se caracteriza con el adjetivo “volitivo”. Para él, tanto también como para Bergson, el intelectualismo, el idealismo, el realismo y todos aquellos sistemas filosóficos se avocan al intelecto, al pensamiento y a la razón, por ende, estos son falsos, son insuficientes. Para éste, no son estos los sistemas que descubren la verdad de las cosas, o mejor dicho la existencia de las cosas, sino que tiene que se intuida por una intuición volitiva, que cociste en lo que percibirnos como seres que antes de pensar, quieren, apetecen y desean.

La intuición fenomenológica de Husserl habría que ponerla en relación con el platonismo. Cree que nuestras representaciones son representaciones que hay que mirarlas desde dos puntos de vistas: Un punto de vista psicológico, donde tienen una individualidad psicológica, como fenómenos psíquicos, pero, como segundo punto de vista, estos fenómenos psíquicos (como todos ellos) contienen una referencia intencional. Es decir, nuestras representaciones son, primero, una representación singular y, segundo, esa representación singular es el representante de un objeto. Ya concluyendo, la intuición fenomenológica consiste en fijarse en la representación que sea, prescindiendo de su singularidad y su carácter psicológico particular, poniendo la existencia singular de la cosa y, entonces, apartando de sí esa existencia para no buscar en la representación más que lo que tiene de esencial, general, universal, en la representación particular. Esta intuición es de tipo intelectual.

Finalmente, podemos decir que, Bergson representa la mística emotiva, Dilthey representa la intención existencial volitiva y Husserl representa la intuición intelectual al modo Platón o Descartes.

Sección 3

Fuente:

>Manuel García Morente (1937). “Lecciones preliminares de la filosofía” -Editorial Losada S.A., Buenos Aires.

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2 respuestas

  1. Me emociona ver escritos explícitamente filosóficos….quería crear unproyecto de este estilo,creo que no cuajará. Si progresa te enviaré propuesta. gracias…

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    • Hola Ana, te agradezco por tu comentario. Todo cuaja si es que se insiste.
      Es un placer que usted me diga eso, muchas gracias desde ya y me gustaría formar parte. Me esmeraré!!
      Estamos en contacto, saludos!!

      Me gusta

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