EL JUEVES DE SOFÍA

Escribir es escapar

La ontología – Sección 4

La ontología significa “teoría del ser”,las dos grandes divisiones que podemos hacer en la filosofía es la ontología y la gnoseología, es decir, la teoría del ser y la teoría del saber, del conocer.

Por consiguiente, el problema que nos podemos plantear o la pregunta que nos debemos hacer es ¿Qué es el ser?, y a su vez esto nos lleva a una segunda pregunta que es ¿Quién es el ser?. Entonces, podemos decir que para entender la ontologia hay que resolver dos preguntas importantes ¿Qué es el ser? y ¿Quién es el ser?

Analicemos ahora la primera pregunta ¿Qué es el ser?. Esta pregunta es incontestable ¿Por qué?. Porque exige de nosotros que definamos el ser, pero definir algo nos lleva a reducir ese algo, o sea, una definición nos reduce a un concepto general de ese algo al cual estamos definiendo, reduce a elementos mas generales.

Si analizamos los conceptos que se valen las ciencias podemos ver que estos conceptos tienen una determinada extensión, es decir, que cubre una parte de la realidad, se aplican a un grupo de objetos, a unos cuantos seres.

Pero estos conceptos son unos más extensos que otros, es decir, que algunos se aplican a menos seres que otros. Por ejemplo, cuando comparamos el concepto “europeo” con el de “hombre” vamos a ver que hay mas hombres que europeos, por consiguiente, el concepto de hombre se aplica a mas cantidad de ser que el concepto europeo. Los conceptos son, pues, unos mas extensos que otros.

Por ende, si nos ponemos a definir el concepto de “ser”, vamos a tener que poseer en la mano conceptos que cubran mayor cantidad de ser que el concepto de ser.

Hegel llega a la conclusión que el concepto de “ser” se identifica con el concepto de “nada”, porque del ser no podemos predicar nada, por otra parte, del ser lo podemos predicar todo, que equivale a no predicar nada.

Así, por consiguiente, el concepto de “ser” no es un concepto que sea definible, es decir, a la pregunta ¿Qué es el ser?, no podemos dar contestación. En realidad el ser no puede definirse, lo único que podemos hacer es señalarlo que no es lo mismo que definirlo. Definirlo es hacerlo entrar a un concepto mas amplio, señalarlo es evitar que el interlocutor se dirija a un determinado sitio, en donde esta el concepto de ser. Señalar el concepto de ser, en cambio, si es posible.

Aquí entramos a la segunda preguntas antes hecha ¿Quién es el ser?. Esta pregunta no define sino que señala, supone pues, la distinción entre el ser el ser autentico y el ser in-autentico o falso. O como decía Platón “entre el ser que es y el ser que no es”.

Cuando algo se nos presenta con la pretensión de ser el “ser” hay que preguntarnos ¿Qué eres? y si este tiene componentes distintos a él, esta compuesto de otros seres que no son él y es reducible a ellos, y por eso esto quiere decir que este ser no es un ser autentico.

El ser en otro es un ser in-autentico, es un ser falso, puesto que tan pronto como yo lo examino, me encuentro con su definición, es decir, que él es un conjunto de otros seres, y entonces el ser que consiste en otro no puede ser en sí, porque consiste en otro.

Por esto antes dicho, podemos sacar la conclusión de que el “ser” tiene dos significados: El uso (el ser en sí) y el otro (el ser en otro). Estos dos significados se equiparan a estos dos: La existencia y la consistencia. Entonces, podemos decir que la palabra “ser” significa existir (estar ahí) y consistir (ser esto, ser otro). Por ello, cuando nos preguntamos ¿Qué es el hombre? ¿Que es el agua?, no queremos decir si existe o no existe el hombre o el agua, sino que queremos responder a la pregunta ¿Cuál es su esencia? ¿Cuál es su consistencia?.

Sabiendo las dos preguntas en las cuales basamos este apartado ¿Qué es? y ¿Quién es? y aplicadas esas dos preguntas a los dos sentidos del verbo “ser” sustantivado vamos a obtener como primera pregunta: ¿Qué es existir?. Segunda: ¿Quién existe?. Tercera: ¿ Qué es consistir?. Cuarta y ultima: ¿Quién consiste?.

A partir de estas vamos a examinar cuales de estas pueden ser respondidas. Con respecto a la primera ¿Qué es existir? no hay respuesta posible porque no se puede decir que es la existencia. Es decir, existir es algo que intuimos directamente. El existir no puede ser objeto de definición porque definirlo es decir en que consiste algo, pero vimos anteriormente que consistir es lo contrario de existir. Por ende, vamos a eliminar esta pregunta de la ontología porque la ontología no la puede responder.

Pasamos ahora a la segunda pregunta ¿Quién existe?, esta si tiene contestación y se la puede responder de distintas maneras, como por ejemplo, yo existo, el mundo existe, Dios existe, las cosas existen, etc. o también podemos decir que yo existo pero las cosas no, son solamente representaciones de mí o también se puede responder de esta manera, ni yo ni las cosas existimos solo Dios existe.

Vamos con la tercera pregunta ¿Qué es consistir?, esta pregunta también puede ser respondida. ¿Puede decirse en que consiste el consistir? Si, pude decirse en que consiste la consistencia porque unas cosas consisten en otras pero no todas consisten en la misma.

Y por ultimo, la cuarta es ¿Quién consiste?, no tiene contestación porque no sabemos quien consiste, es decir, que hasta que no separamos quien existe no podemos saber quien consiste

Si, por ejemplo como dijo Espinosa, “nada existe ni las cosas, ni yo, sino que las cosas y yo estamos en Dios, entonces a la pregunta ¿Quién consiste?, contestaremos que todos consistimos menos Dios que no consiste, porque no es reducible a otra cosas, en cambio, nosotros y las cosas somos reducibles a otras cosas.

Queda entonces nuestro problema de la ontología en solo dos preguntas ¿Quién existe? y ¿Qué es consistir?. A la respuesta de la primera pregunta constituye una parte de la ontología que se llama metafísica. La metafísica es aquella parte de la ontología que se encamina a decidir quien existe, o sea, quien es el ser en sí, el ser que no es otro, que no es reducible a otro. La metafísica resuelve el problema de la existencia.

La segunda pregunta da lugar a una teoría general de los objetos, de cualquier objeto, de la objetividad en general, es decir, es la teoría del objeto de la consistencia de los objetos en general.

Es así que la ontología se divide en la metafísica y la teoría del objeto o teoría de la consistencia en general. Es importante entender que no siempre es posible hacer metafísica sin la teoría del objeto ni hacer teoría del objeto sin metafísica.

Sección 4



Fuente:

>Manuel García Morente (1937). “Lecciones preliminares de la filosofía” -Editorial Losada S.A., Buenos Aires.



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