Cerebro adicto

¿Qué efecto producen las drogas en mi cerebro? ¿Por qué se produce una adicción? Lo que entendemos por adicción a algo, no más que un aprendizaje con recompensa que se hace patológico y acaba arrunando el proyecto de vida de la persona afectada y generando problemas a las personas que los rodean.

El consumo crónico de sustancias o drogas como por ejemplo alcohol, tabaco, comportamientos adictivos a los juegos de azar, la suplantación de la identidad por medio del Internet, se apropian del circuito de recompensa y elaboran un condicionamiento y no solo afectan al funcionamiento del cerebro sino que también a la estructura cerebral.

El riesgo y la aventura, la curiosidad por lo desconocido, genera un placer innato mayor o menor según el temperamento de cada uno. La adicción no se desarrolla luego del primer consumo, sino que es un largo proceso de consolidación de un aprendizaje.

Hay que entender que todo tipo de drogas modifican la relación de la realidad del ser humano. Según el UNICEF el 25% de los jóvenes entre 11 y 15 años afirma que consumió cannabis, es decir, 1 cada 4 chicos. Los 13/14 años son los años de mayor riesgo de generar adicción.

Uno de los motivos por la cual podemos controlar el consumo de drogas es por medio de una buena información.

Tenemos que saber que los adolescentes o jóvenes consumen por 4 motivos muy importantes, que son: Experimentar – Encajar – Auto-medicarse – Adicción.

En el cerebro hay un circuito de placer/recompensa, este esta siempre presente en el cerebro y nos motiva a buscar experiencias placenteras y de recompensa del placer, cuando este se apaga por completo hay un signo de depresión, porque ya no sentimos nada, no sentimos placer.

Todas las drogas estimulan este circuito del placer/recompensa ¿Por qué las drogas entran a este circuito? Porque cuando uno encuentra el placer, estimula las endorfinas (genera placer, relajación y anestesia) y libera dopamina.

Este circuito de placer/recompensa puede evitarse evitando consumir o ingerir estas sustancias o drogas de forma definitivas. Basta solo una gota de alcohol para que este circuito se encienda, por eso la única opción que tiene aquel que entro en esta enfermedad es no entrar más en contacto con la sustancia adictiva.

Es buen preguntarnos si para ser feliz ¿Necesitamos solo el placer? No, porque desde el punto de vista psicológico el ser humano es un buscador y un constructor de sentido por naturaleza, es decir, el placer es significativo sí solo sí tiene sentido. No basta solo sentirlo para ser feliz. La realidad se le escapa si no le da sentido.

Este sentido que anteriormente estábamos hablando, esta ligado a los valores, es decir, a la búsqueda del bien, la verdad y la belleza. Lo que no tiene significado ni sentido es irracional, absurdo o enfermo.

Si se atrapa el sentido que lleva el consumo de drogas, se puede frenar e impedir que se convierta en adicción. Es por ello que hay que preguntarle al paciente o el que padece esta enfermedad ¿Para qué consume? y no ¿Por qué consumes?. ¿Por qué? Porque el cerebro esta lleno de “porques”, es una maquina de “porques racionales”, es decir, el cerebro puede justificar con cualquier “porque” cualquier conducta. Es por eso que preguntandoles ¿Para que lo hacen? Uno empieza a encontrar el sentido a ese consumo y es ahí donde existe la posibilidad de actuar ante él.

Otra de las cosas que se le debe preguntar es si ¿Consume solo o acompañado? Porque si consume solo el rollo de la cosa es mucho peor. Por eso hay que entender o responder esta pregunta ¿Cuáles son las causas psicosociales del consumo? El desamor, el sin sentido y la soledad.

Es ahí donde los que los rodean deben tener la facultad de poder acompañar ese ser, ese cerebro adicto, esa persona que aunque lo haga el sabe muy bien y muy adentro suyo que si quiere evitar esa adicción, si quiere obviar ese malestar, esa enfermedad, es ahí donde más apoyo necesita sin privarle nada, solo escuchando su angustia.