El vecino de anteojos negros by Santiago Acuña

MasticadoresdeLetras-USA

Luego de un mediodía caluroso y comenzando una tarde con mucho sol me encontraba escribiendo paginas y líneas de un texto en el cual iba a publicar en mi blog. Me encontraba tomando un café, solo y en silencio. El ventilador daba vueltas con velocidad con el fin de refrescar el ambiente pero que de igual modo expulsaba aire colmado de calor.

Esa misma tarde y dentro de un instante, las ideas, mis ideas, comenzaron a culminar, empezaron a dar su declive y mi mente entro en un vaivén de espacios en blancos.

En ese momento, sentía la necesidad de agarrar la taza de ese amargo café y caminar un poco por las baldosas de mi casa, con el objetivo de que mi cabeza comience nuevamente con su acción imaginativa. De repente, siento otra necesidad y era la de mirar por la ventana de mi casa, con la taza en…

Ver la entrada original 1.223 palabras más